De buenas a primeras aproveche algo de tiempo semi-libre y decidí actualizar mi PC de Kubuntu 8.04 a Kubuntu 8.10. Pero eso no fue todo, decidí también que teniendo un procesador AMD de 64 bits ya era tiempo de abandonar los viejos 32 bits y pasarme a 64 bits.
Debo decir que cada tanto prefiero no realizar una actualización o upgrade, sino una instalación de cero. No porque le tenga miedo a que no funcione (lo he hecho varias veces y siempre salió andando) pero sino porque de esta manera limpio un poco la mugre de instalaciones de muchos paquetes que alguna vez decidí probar y que al final terminé dejando de usar.
Debo aclarar que gracias a tener las particiones / (root), /usr, /home y /opt en distintos filesystems, la instalación de cero es casi igual a un upgrade ya que no pierdo nada de mis cosas, ya que solo formateo e instalo / y /usr.
Bueno, la cosa es que Intrepid Ibex, se instaló a las mil maravillas, de forma limpia y rápida. Al reiniciar el equipo, me informó que había drivers propietarios para mi placa de video ATI (que siempre me trajo algún que otro problema para configurarla). Los instalé, luego active compiz y todo salió andando de una. Mis últimas dos instalaciones (7.10 y 8.04) fueron algo engorrosas en cuanto a mi placa ATI, pero esta vez la gente de Canonical hizo los deberes, puesto que se instaló y salió andando sin ningún tipo de problemas.
De hecho no se si será por la nueva versión o por el cambio a 64 bits, pero el sistema se siente bastante más ágil y rápido que antes.
Bien por Canonical, y bien por esta nueva versión. Mis felicitaciones a los desarrolladores e invito a todos a probar esta nueva versión de Kubuntu. O en su defecto prueben Ubuntu, que como ya les conté días pasados esta corriendo en mi notebook, también sin ningún problema y con compiz activado.

