Si, eso, miren que pedazo de grúa que me arme con los RASTI que le regalaron a mi hijo para su cumpleaños (mentira que influencié para que se los compren).

Ese brazo que ven sube y baja, me costó un montón, pensé que sería más fácil y más chica, pero ya esta. ¡Y ahora no la desarmo ni que me maten!